miércoles, 8 de febrero de 2017

Me encanta la universidad. Es fantástico poder ir y aprender cosas nuevas cada día. Admiro la implicación de los profesores, en general. Me parece increíble que además los estudiantes tengamos el privilegio de poder apuntarnos a academias, para fortalecer nuestros conocimientos. Es absolutamente maravillosa la buena voluntad con que los profesores ponen los exámenes, los corrigen y te escuchan en el especial caso de que vayas a la revisión.
Siempre pensé que me iba a gustar la universidad, pero no me imaginé que mi gozo llegaría a tan altas cotas. Mis delicias son los lunes y mis desgracias los viernes. Mi fin de semana se alimenta de la esperanza de volver el lunes a ver esas pizarras limpias, a sentir esos cómodos pupitres, oler el aire fresco con sabor a césped bien cortado, comer cual sultán en la cafetería rodeado de tranquilidad y compartir el deseo de aprender con mis compañeros.
Fuente de progreso, formadora de conciencias, conexión de culturas. Economía, industria, arte y ciencia del país.

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