"El verdadero conocimiento es saber que sabemos lo que sabemos y saber que no sabemos lo que no sabemos" (Copérnico).
lunes, 14 de octubre de 2013
Necesitaba leerlo...
La felicidad no la vas a encontrar en el sofá, ni tampoco en el ordenador. Tampoco en este blog. No estás creado para vivir la inmunda vida que llevas, llena de preocupaciones mundanas, sino para entregarte a los demás, y así, ser tú feliz porque ellos son felices.
viernes, 4 de octubre de 2013
TO BE DIFFERENT
El
otro día me encontraba hablando con un amigo que me decía:
Mi solución es muy simple: siempre debes buscar la felicidad y no conformarte nunca con menos, porque solo te debe valer tu felicidad y no la “felicidad” de otros que se autoengañan, diciendo que la poseen, cuando no es así.
-
Cuando comience el instituto volveré a ser un número.
Personalmente
he estado recordando esa frase desde hace tiempo porque refleja muy bien lo que
llevo tiempo dándole vueltas: ¿Porqué todo joven quiere ser distinto, no un
mediocre más, y le cuesta tanto? ¿Por qué ese miedo a ser distinto a pesar de
estar seguro de que así es feliz?
Esta
pregunta es interesante, y la causa de eso está en el famosísimo que dirán del que se leen comentarios
del estilo de: ¡Que le den al qué dirán! Y otros tantos.
Respecto
a esto, decía un psicólogo famoso que “nos pasamos la mitad de nuestra vida
construyendo nuestra imagen y la otra mitad defendiéndola ante los ataques de
los demás”.
Claro
y si a esa “imagen” que hemos creado y con la cual no somos felices no “le van”
ciertas cosas, que son las que de verdad nos hacen mejores, pero que nos
comemos la cabeza con ellas pensando qué opinión tendrán de mí si la hago,
tenemos un conflicto servido entre tu amor propio y tu felicidad.
He
aquí el quid de la cuestión si ser feliz o ser como los demás. Claro, el dilema
de todo adolescente es: ¿y no puedo ser feliz como los demás?
La
respuesta es Sí, siempre que ellos sean felices así (lo que no suele ocurrir) y
que tú seas feliz haciendo lo que ellos hacen; pero esta segunda no suele
cumplirse por la sencilla razón de que ellos viven infelices comiéndose el coco
intentando imitar al “jefe de la manada” para no quedar mal, mientras que este
“jefe” no hace mas que comerse el coco pensando como puede hacer para jamás
quedar mal ante nadie.
Luego
si ellos no son felices así (aunque no lo digan) ¡Cómo lo vas a ser tú como
ellos!
Mi solución es muy simple: siempre debes buscar la felicidad y no conformarte nunca con menos, porque solo te debe valer tu felicidad y no la “felicidad” de otros que se autoengañan, diciendo que la poseen, cuando no es así.
Científico, músico y educador de jóvenes. Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Trompeta y composición en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe. Miembro de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular y trompeta solista de la OCDG.
viernes, 20 de septiembre de 2013
EL DESIERTO
Cuentan que a
un nómada del desierto se le escapó una vez su camello y se internó en el
desierto. El pobre hombre no tuvo más remedio que salir en su busca, pues era
su único camello y su medio más valioso de vida, sin él no podría sobrevivir.
Con estas expectativas comenzó a seguir unas huellas que, poco a poco, iban
siendo cada vez más tenues hasta que, tras varios días de arduo camino, se
encontró perdido en el desierto agotadas sus provisiones, sin agua, cansado,
maltrecho y hambriento.

- ¿Porqué me habré adentrado yo en una muerte segura por un camello que no sé si volveré a ver o si está muerto?
A la mañana
siguiente, al poco de empezar a caminar se encontró con un camino ¡en pleno
desierto! Lo que le daba certeza de que conduciría a un lugar habitado donde
podría recuperarse. Decidió olvidarse de su camello y seguir el camino para
salvar su vida. Tras caminar un tiempo observó que el camino giraba pero que a
su derecha, a lo lejos, se veía un aparente oasis aunque bien podría ser un
espejismo del desierto. Decidió seguir por lo seguro, el camino, pero, al
tiempo volvió a observar otro aparente oasis aún más cerca. Esta vez se dijo:
Eso hizo y
comenzó a alejarse del camino y, cada vez que miraba, veía que el oasis no
parecía estar tan cerca sino que cada vez se alejaba más. Así continuó hasta
que se dio cuenta de que lo mejor era volver al camino, el cual había perdido
de vista. Le llevó varias horas encontrarlo con esfuerzo pero, una vez hallado,
siguió adelante.
Entonces
pensó:
-
¿Porqué me habré adentrado
yo en una muerte segura por un camello que no sé si volveré a ver o si está
muerto?
Fue entonces cuando se encontró con una caravana
de mercaderes que, apiadándose de él, le dio de comer y beber. Cuando le
preguntaron por la razón de su viaje decidió explicarles que marchaba en busca
de su camello, su única forma de vivir, y esperaba hallarlo pronto. Tras
atenderle, le dejaron y él prosiguió su camino hasta que al día de esto se
volvió a preguntar:
- ¿Porqué me habré adentrado yo en una muerte segura por un camello que no sé si volveré a ver o si está muerto?
Y se lo
preguntaba una y otra vez, pensando que era el único que en esos casos se
desolaba, recordando los alardes de sus amigos que decían haber cruzado el
desierto de punta a punta sin comida y con una sola cantimplora solo por gusto
de la aventura.
Esto le hizo
reflexionar y se dijo:
-
No puedo volver como un
cobarde ante mis amigos, sin camello, sin haber llegado al final y sin nada que
contar. Solo un día más seguiré, si no lo encuentro desisto de la búsqueda.
-
Iré, beberé y luego volveré
al camino.
Así le ocurrió
varias veces una de ellas, incluso con el riesgo de perderse y casi no
encontrar su camino. Con muchos tropezones, desvíos y angustias, olvidado ya de
su camello, al límite de la supervivencia humana seguía su camino sin pensar
mas que en salvar su vida hasta que, sin ya casi fuerzas para ver el camino,
vio un humo a lo lejos y, sin prestarle atención a ese gesto de esperanza,
escaló el repecho y observó un poblado grande, seguro y confortable con la
puerta abierta, un hombre sonriente en la puerta y su camello atado a la verja
y cepillado.
El nombre del
poblado se encontraba en un cartel frente a la puerta, al lado del camino que
rezaba…
Bonita
la historia, ¿verdad? Ahora te propongo un ejercicio:
1. Al nómada ponle tu nombre,
al camello llámalo felicidad, al desierto llámalo vida, a los amigos ponles
nombres, a los oasis llámalos felicidad aparente.
2. Después de esto vuélvelo
a leer así.
3. …
4. Solo si lo has vuelto a leer
dime: ¿A ti también te pasa?
5. Ahora ponle nombre al
poblado, al hombre y busca el Camino…
No eres el único.
Científico, músico y educador de jóvenes. Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Trompeta y composición en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe. Miembro de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular y trompeta solista de la OCDG.
El “Síndrome Joven”
But you can't see his blood”
(“Este Romeo está sangrando
Pero tu no puedes ver su sangre”)
Hace unos días me encontraba escuchando esta canción, el
inicio de la famosa Always de Bon Jovi de 1994, y entonces me crucé con un
joven de unos 16 años que andaba cabizbajo. La letra entonces cobró sentido y
me dijo: ¿y si fueses tú su “medico”? ¿Te atreves a sanarle?
Y respondí: ¿Qué te dice que necesita ayuda?
- ¿Acaso tú no la necesitas? – Dijo zanjando la conversación-.
Si te dejas llevar serás como uno de esos palos que tiran al
río y se los lleva la corriente, esos palos que gritan ¡Soy robusto! Y que
acaban arrastrados por la corriente y se pudren, sí, se pudren en el agua, esos
palos que, cuando llega una roca, no son capaces de girar para evitarla porque
están demasiado podridos y las rocas, las dificultades, se los llevan por
delante y destrozan su vida.
Porque es tu felicidad, porque no te vale la felicidad del
“otro”, eres tú quien debe decidir si eso te sirve a ti o no y para eso
solo puedes hacer una cosa: pararte y reflexionar, aunque cueste, aunque no te
sea fácil es la única forma de asegurarte.
La vida es una búsqueda continua de la felicidad y resulta
que solo somos felices si vemos nuestra vida como un camino con una meta y no
una simple mezcla de vivencias, si ves tu vida como un amalgama de cosas sin
orden vas viviendo sin pensar y eso solo conduce a la desesperación, porque
nada tiene sentido si tú no se lo das.
Si de verdad quieres ser feliz debes apostar por lo que tu
observes lo mejor y no lo que te pide el cuerpo, porque si tu no fueses mas que
un cuerpo que funciona con reacciones químicas lo entendería pero eres algo más
por la simple razón de que piensas y si una célula no es capaz de pensar por si
misma no tiene lógica que 2 billones de células sí lo hagan; es lo mismo que
afirmar que un hombre no puede volar pero que si juntas a 100.000 hombres sí
podrán volar por sí solos.
Entonces, si eres más que pura materia apilada, debes elegir
tú y no tu cuerpo, debes elegir tú y no la sociedad. Para ser feliz debes
reflexionar. Y recuerda, solo tienes una vida, te guste o no, vívela bien, es
más, vívela tú.
La vida es para darla y solo serás feliz si la das, te dará
la impresión de que pierdes algo, quizás tu libertad. Eso es lo que te dicen,
¿verdad? Prueba tu mismo y no te dejes guiar por otros, solo vale “ser tu
mismo” en esta vida siempre es así, fíate de la gente en quien confías pero
nunca de prejuicios que “te cuentan” o cosas que piensas que te harán quedar
mal.
Uno de los grandes problemas para ser feliz es el “que dirán” si no lo superas, nunca, nunca serás feliz.
Sé tu mismo en todo
y serás feliz, es el gran secreto.
Científico, músico y educador de jóvenes. Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Trompeta y composición en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe. Miembro de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular y trompeta solista de la OCDG.
miércoles, 17 de julio de 2013
"Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psiocion cocrrtea. El rsteo peuden estar ttaolmntee mal y aun así pordas lerelo sin pobrleams. Etso es pquore no lemeos cada ltera por si msima snio la paalbra cmoo un tdoo."
"Pesornamelnte me preace icrneilbe..."
"Pesornamelnte me preace icrneilbe..."
Científico, músico y educador de jóvenes. Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Trompeta y composición en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe. Miembro de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular y trompeta solista de la OCDG.
miércoles, 12 de junio de 2013
¿Acaso la
libertad es algo más que un deber autoimpuesto libremente?
Sí, tienes razón, es algo
que te impones libremente, pero no deja de ser un deber porque es una carga. Por ejemplo: cuando te
vuelves y miras tus “mejores” y “peores” decisiones ¿según qué las valoras?
¡Bingo! Según lo que han supuesto después en tu vida, eso que, no sé porqué,
llamamos consecuencias.
Está bien, si
no me crees optemos por otra pregunta: Si tienes que elegir entre disparar una
pistola o no, ¿qué decisión tomas?
La respuesta
suele ser: da lo mismo.
Pero ¿y si
tuvieses delante a un amigo? ¿Disparas o no? Evidentemente no, luego la
pregunta es: si a ti te daba lo mismo ¿Porqué ahora no? ¿No sigues siendo
libre? ¿Verdad que no dejas de ser libre por tomar la decisión de disparar?
Pues no porque después de ejercer esa “libertad” viene un hecho que ha causado
tu elección: una muerte.
Lo importante
no es tirar o no, sino matar o no, o lo que es lo mismo: lo importante no es la
elección sino lo que causa, es decir, lo importante no es la libertad sino su
consecuencia.
De ahí que no
puedes vivir sin elegir todos los días, de ahí que no te atrevas en este momento a apagar el
ordenador, meterte en tu habitación y pensar;
Sí, pensar, en
aquello para lo que estás en el mundo y no en lo que vas a hacer mañana, pensar,
en el fondo, en lo que has gastado tu vida y de qué te ha servido pero no
pensar un milisegundo y después soltar: ¡Este tío está loco¡ sino darle vueltas
hasta que digas a los cuatro vientos aquello en lo que de verdad quieres gastar
tu vida y sí, milagro, quieres ser feliz; Quieres más pero no todo, quieres
aquello que te causa dolor por el simple hecho de que libras a otro, quieres
vivir, por fin.
Haz la prueba.
Científico, músico y educador de jóvenes. Bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Trompeta y composición en el Conservatorio Profesional de Música de Getafe. Miembro de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular y trompeta solista de la OCDG.
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